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PREVINIENDO EL FRAUDE POR SUPLANTACION DE IDENTIDAD EN LAS EMPRESAS

 La estafa mediante la suplantación de identidad empresarial ocasiona graves perjuicios económicos. Las medidas preventivas a tal efecto disminuyen el riesgo, pero no lo eliminan totalmente.

 Cada vez  la forma de actuar de los defraudadores es más sofisticada, aunque generalmente este tipo de fraude comienza con la comunicación de un nuevo cliente que aparentemente nos quiere comprar una cantidad normalmente importante, sin negociar muchas condiciones.

 Encontramos a los nuevos clientes dentro del sector con más riesgo, puesto que todos los datos son nuevos y sin mayor contraste. Tenemos que estar muy atentos a los dominios de los correos, teniendo atención a los Gmail, Hotmail, Yahoo; si los correos son con urgencias; si los pedidos son sin haber entregado muestras, catálogos… Y cualquier otro parámetro fuera de los hábitos cotidianos.

 Otra técnica de los defraudadores es la de utilizar datos de un cliente conocido. Una buena práctica es la de revisar pedidos anteriores verificando el lugar de entrega, tipo de consumo e importes. Los defraudadores suelen dar direcciones que no coinciden con la sede social o incluso intentan ir a recoger, por sus propios medios, las mercancías a la empresa.

 Este tipo de riesgos no tiene cobertura en las pólizas tradicionales de Daños Materiales, ni en las pólizas de Crédito a Clientes. Podemos encontrar cobertura para estos riesgos en algunas  pólizas de Cyber o Crime. Aunque apuntaríamos una serie de aspectos a tener en cuenta para minorizar este este tipo de fraudes:

 -Comprobando la veracidad de los datos del cliente

 -Confirmación del pedido

 -Confirmar con el transportista que no se cambie el destino inicial

 Y si todo ello falla, tener contratada la cobertura específica para este tipo de riesgos de estafa.

ML Correduria

 

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